martes, 29 de diciembre de 2009

ABRAZO


No digas nada y envuelve con tus cálidos brazos,
el perímetro de mi cuerpo hasta unirlo al tuyo.
Dejaré reposar mi cabeza sobre tu pecho generoso
,
consintiendo seas testigo de mi aflicción.

Me fatiga transitar mis días inquieta y abatida,
buscando el origen de todo lo que pasa,
y encontrando solo vagas respuestas,
que no aplacan las tormentas de mi alma.

Me derrumbo ante el peso de las tediosas horas,
que transcurren sin que el aroma del amor,
perfume mi tiempo y sin que revivan mis ganas,
tan mitigadas desde que extravié su guía.

No me recites un poema de amor robado,
solo te pido el consuelo de tu abrazo bueno,
y me permitas por un instante rasgar en pedazos,
la armadura que envuelve mi frágil piel de mujer.

Abrázame, te lo suplico, y por un momento devuélveme,
la dulce ilusión
que el amor producirá el milagro,
del retorno del afecto y la alegría en mi vida,
que harán brotar mis sueños como rosas en primavera.

sábado, 26 de diciembre de 2009

AMOR SIN MEDIDAS

Como hiedras que tus brazos envuelvan mis contornos,
y cuando los latidos de tu corazón te dejen sin respiro,
sea mi boca asombrada quien te devuelva el aliento,
a través del ímpetu de mis besos más apasionados.

Nuestro cuarto será el cielo donde el amor que nos une,
estallará con la energía de un millar de estrellas.
Y el rocío de nuestros cuerpos calmará el anhelo,
que el goce que parece eterno nos provoque.

Los límites quedarán detrás de los muros que nos separan,
de aquellos que piensan que amarse así es una locura.
Te prometo no habrá lugares en mí que no conozcas,
y mis dedos revelarán tus territorios más ocultos.

Uno a uno del amor iremos manifestando sus misterios,
como antiguos alquimistas nuestros besos y caricias,
nos convertirán en dos ángeles que vuelan sorprendidos,
sobre el infierno de la pasión que no conoce medidas.

Y en el reino de nuestra cama agotados y satisfechos,
rendiremos las armas empleadas en esta ardua cruzada,
donde no existen ni vencedores ni vencidos,
solo un hombre y una mujer amándose sin límites.

sábado, 19 de diciembre de 2009

NOCHE ETERNA


Los nacientes rayos del amanecer desgarran la noche,
como dagas plateadas traspasan nuestros cuerpos,
apenas protegidos por la levedad de unas sábanas,
donde aún perdura la humedad de nuestro amor hecho rocío.

No me prives de las cadenas de tus brazos, mi caballero,
accede que me funda sobre tu pecho como si fuéramos uno.
Deja tu mirada buena reposar en el mar bravío de mis ojos,
que tu boca alimente mis labios con un beso largo y ardoroso.

Sentí el frío del temor correr por mi sangre hasta helarla,
escuché detrás de la puerta que protege nuestro cuarto,
el murmullo inquieto de los fantasmas del pasado,
ideando un cruel ataque sobre mi ilusión y mi confianza.

Álzate, mi guerrero, y que sea tu amor el mágico escudo,
que me proteja de la soledad que me rodea y lastima,
que tus dedos al acariciarme sanen las heridas,
que la muerte con su frialdad en el corazón me ha dejado.

Concibamos una noche eterna para que el afecto perdure,
que nada ni nadie impida estas horas de serenidad y gozo.
Extingue con tus besos mis ardientes lágrimas, y que la pasión
nos agote hasta que olvidemos que llegó la mañana.

domingo, 13 de diciembre de 2009

MI JARDÍN DE ROSAS


Hoy la vida me ofrece otra oportunidad,
y quiero detenerme en el jardín donde nacieron,
las rosas regadas por mis lágrimas en otras épocas,
en una mixtura admirable de risa y dolor.

Distinguí al rozar sus pétalos el aroma de las caricias,
de las manos generosas de los que me amaron mucho.
Y en el dolor guardado en sus espinas las heridas feroces,
que la soledad y la muerte alguna vez me provocaron.

Recorrí las antiguas sendas hasta encontrar a la niña,
que moraba en mi cuerpo tan llena de sueños y fantasías,
sin poder entender ese fuego íntimo que la encendía,
haciéndola soñar despierta bendecida por su propio llanto.

Me extravié en el mundo de una joven de mirada brillante,
que atesoraba en un viejo cuaderno un infinito de versos,
mientras observaba por su ventana la vida transcurrir,
demasiado sujeta a sus temores para animarse a tomarla.

Y por fin encontré a la mujer que se atrevió a elevarse,
por cielos secretos vistiendo las alas del amor verdadero,
y que animada por el valor surgido en su interior extasiado,
se permitió imaginar que todo era posible alcanzar.

Una mujer como un hada que se desangra en poemas,
y refugia en su pecho el anhelo que el amor realice,
nuevamente un prodigio en su existencia,
trayendo a su alma emociones nuevas.

Alzo mi copa por aquellas que fui hasta ayer,
y que forjaron quien soy esta mañana.
Alguien con el corazón animoso y la sangre palpitante,
que tiene como estandarte la ilusión y la ternura.

martes, 1 de diciembre de 2009

A TU MEMORIA

A MARCELO

Hoy el tiempo se detuvo y la memoria te trajo a mi lado,
todo lo vivido juntos se hizo presente de nuevo.
Regresaron los momentos donde el amor nos volvía uno,
mi adorado marinero de ojos buenos y risa sin final.

Mi sombra como admirable peregrina alzo el vuelo,
para recorrer los cielos en busca de tu presencia amada,
que con gracia asombrosa quitaba la tristeza de mis días,
mientras tus manos me guiaban con firmeza entre las borrascas.

Volvieron a mi boca el sabor de esos besos que me robabas,
hasta hacerme sonrojar como una niña ante su primer afecto.
Y mi piel estremecida reconoció el hechizo de tus caricias,
que mi cuerpo envolvían en llamas fragantes de tu aroma.

A mis oídos retornaron tus palabras invitándome a confiar,
en esos versos que de mí se desbandan para tener vida propia.
Y volví a ser la mujer poeta que entre tus brazos hallaba,
la serenidad que tu amor me daba, mi príncipe encantado.

Hoy la memoria realizó el prodigio de traerte a mi vida,
no hubo caminos diferentes ni tiempo vivido que nos separará.
Éramos solo los dos como antes, en esos instantes robados,
donde podíamos bailar apretados nuestra danza de amor.

Por eso aunque la muerte te haya arrancado con crueldad,
dejaste en mi alma grabada a fuego tu existencia buena.
Y caminas a mi lado como siempre escoltando mis sueños,
feliz ciertamente de que pueda por los dos llegar a la meta.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

ILUSIONES Y QUIMERAS

PARA MARTA

De las ilusiones y quimeras que la ternura nos dejó concebir,
la distancia las fue destrozando una a una sin clemencia.
Solo persiste la angustia que puso espinas en nuestros dedos,
que nos desgarran la piel con crueldad cuando nos tocamos.

Nuestros besos ya no atesoran el sabor antiguo de la alegría,
que al rozarnos la boca nos convertía el cuerpo en llamas.
Mientras escondes tu tristeza al ceñirnos en nuestra cama,
notamos su sabor a tiempo pasado y lagrima amarga.

Tus palabras ya no confiesan como antes que me amas,
ya no son el faro que me guía en el mar de mis horas oscuras.
Ahora solo son palabras que emites de acuerdo a los hechos,
tratando de impedir una discusión que nos hiera a los dos.

Mi tiempo ya no es el tuyo y la vida nos sigue alejando,
y no obstante a pesar de combatir por estar juntos,
la tiranía de las promesas pasadas y los deberes,
siempre retornan para destrozar la paz de nuestro feudo.

Por eso hoy que tu adiós se hundió en mi pecho,
con la brutal potencia de una daga rasgando mi alma,
verteré las últimas lagrimas que tu amor me provoca,
para volver con la mirada firme al refugio de mi rutina mansa.



miércoles, 18 de noviembre de 2009

DESIERTO


En la memoria surge como un relámpago el amable recuerdo,
de unos ojos oscuros que al reflejarme leían mi alma.
Y el corazón que bravo se juzgaba se abate sin sentido,
ante la distante y sigilosa presencia de quien supo amarme.

Mi cuerpo se quiebra como tierra desolada y yerma,
anhelante y sediento del torrente sereno de sus besos.
Me consumo febril y delirante en la espera del regreso,
de quien era mi sosiego generoso y el faro en mis tormentas.

Mis manos se aprisionan entre si en busca de las caricias.
que apartaban de mi camino la cruel y amarga soledad.
Ese bendito sortilegio que podía tornar una noche desolada,
en una mañana festiva, mezcla preciosa de estrella y lira.

Mi boca se resiste a renunciar a los besos que me dabas,
y que guardo como un avaro terco en el cofre de mis labios,
con el dulce anhelo del pronto retorno del bien amado,
a reclamarlos como recompensa a la ternura entregada.

El amor jugó conmigo la más infame de las cartas,
sin derecho a la defensa me dejó contenida en la nada,
engalanada de lamento y tristeza preguntando a cada instante,
porque él no me llevo cuando se fue en compañía de la muerte.